Área de Coordinación de Investigación en Entornos Digitales
Secretaría de Política Criminal, Coordinación Fiscal e Instrucción Penal

• Referentes provincial en investigación digital.
• Referentes provincial en Estafas con componentes tecnológicos.
• Red de especialistas en Dispositivos Móviles.
• Red de Peritos Informáticos.
• Red de Analistas Digitales.

La coordinación de las investigaciones en entornos digitales, desde el área correspondiente en el ámbito de la Secretaría de Política Criminal, Coordinación Fiscal e Instrucción Penal, fue la respuesta a una necesidad de trabajo coordinado y colaborativo, de los recursos tanto personales, como materiales de la provincia en su conjunto.

Los delitos informáticos, son una manifestación criminal que trasciende las fronteras de los departamentos judiciales, la provincia, y hasta el territorio nacional. Y más allá del tipo penal en particular, es cierto que cualquier hecho delictivo, puede estar atravesado por componentes digitales, tanto en su modalidad de comisión, como en la prueba de los hechos que puede consistir en evidencia digital, la cual necesita ser colectada bajo determinadas condiciones de seguridad.

Sabida es la incidencia que tiene la tecnología en la vida cotidiana de las personas; cómo los dispositivos móviles y la conectividad a internet van dejando una huella o registro “digital” de cada individuo y cómo esa particularidad de la vida moderna, alcanza también a los hechos delictivos. Por ello necesitamos estar preparados para hacernos de esa información bajo los resguardos de la forensia y luego se impone estar en condiciones de analizarlos adecuadamente para transformar esos datos en evidencia válida para los procesos penales.

Por ello resulta muy importante adecuar los procesos investigativos a las nuevas tecnologías puestas a disposición de dicha actividad, así como propiciar una correcta metodología de trabajo sobre la evidencia digital, para que pueda incorporarse adecuadamente a los procesos y llegue apropiadamente a su producción en Juicio.

En este sentido, resulta fundamental que más allá de relevar los recursos con los que cuenta el Ministerio Público a estos fines, se capacite y se genere una cultura del trabajo colaborativo de todos los agentes al servicio de la investigación, atendiendo al principio de Unidad y entendiendo que los delitos, especialmente los que implican el uso de elementos tecnológicos, no conocen fronteras territoriales, que los “ciberdelincuentes” se refugian en el anonimato que proporciona el entorno digital y que la evidencia digital es sumamente volátil, por lo cual se requiere un tratamiento muy especial.







Recomendaciones

Nadie puede negar la gran incidencia que representan los avances tecnológicos en nuestras vidas; como han modificado nuestras costumbres y nuestras rutinas diarias.

Si tomáramos un momento para repasar mentalmente un día cualquiera de nuestra vida y el papel que juegan en ella los dispositivos tecnológicos, fácilmente caemos en la cuenta de la dependencia que tenemos con esa “estrella contemporánea” que resulta el “Smartphone”, una pequeña computadora que nos acompaña a cada paso que damos y que nos ayuda a gestionar tantos quehaceres personales y profesionales. Allí se ve de manera clara cuál es la incidencia que tiene internet en nuestro devenir, y como contratacara las dificultades que significaría estar todo un día desconectado.

Esa posibilidad de acceso al mundo en un “click” ha generado una tremenda revolución, no sólo en la vida de las personas, sino en las estructuras de pensamiento.

Uno puede conectar con cualquier lugar del mundo desde esos dispositivos y viajar por los sitios más recónditos, vinculares con cualquier persona de manera instantánea. Es realmente algo fabuloso.

Pero el problema muchas veces, radica en que nadie nos presentó formalmente al mundo digital. Cuando nos conectaron masivamente a internet nadie nos dio un mapa o una brújula o un manual de usuario. Muchos lo conocimos de grandes, casi por casualidad. Nos dejaron en medio del entorno digital y cada persona fue haciendo su camino con más o menos información.

Por contraposición, el mundo analógico tiene reglas claras y conocidas por casi todos a partir de la experiencia y la educación tanto formal como informal. De niños, los adultos que nos rodearon nos enseñaron a movernos, a identificar los riesgos. Hemos escuchado y aprendido frases como: “no hables con extraños”, “no aceptes regalos de un desconocido”, “cerrá la puerta con llave”, “no le hables de tu familia, ni le digas dónde vivís a cualquiera, hay gente que simula ser tu amigo pero puede robarte o hacerte daño”.

Si pensamos como nos comportamos en el mundo físico y en el mundo digital, empiezan a sonar algunas alarmas.

Supongamos el siguiente caso “Una persona decidió crearse una cuenta de Facebook. Estaba nerviosa porque no está familiarizado con la tecnología. Además no tiene una predilección por ella y no la termina de entender. Supongamos que se descargó la app, creó un perfil, no leyó ninguna de las advertencias y fue pasando de páginas de términos y condiciones sin reparar en su contenido, como hace la gran mayoría de usuarios. El resultado: Un perfil que quedó público; aceptó todas las solicitudes de amistad y comenzó a postear fotos. Contó su vida y la expuso a cualquiera. Un día tomó una foto en la puerta de su casa, el auto cargado de valijas y los chicos saludando por la ventana. Es claro que nunca tuvo conciencia de toda la información que puso a disposición de personas con malas intenciones”.

En suma, muchas veces no tomamos real dimensión de los peligros a los que nos exponemos.


Recomendaciones en Redes Sociales:

• Dejemos nuestros perfiles personales privados, son para nosotros, para nuestros afectos y amigos reales.
• Verifiquemos la seguridad de nuestra cuenta, quién me ve, quien me contacta.
• Apliquemos el doble factor de autenticación. La mayoría de las redes sociales más conocidas lo tienen, y así evitamos por un lado, que te roben tu cuenta y por el otro lado que alguien pueda suplantar tu identidad.

Muchos (especialmente adultos) parten de la base de pensar que así como a uno no le interesan las redes sociales, o no las usa, pues entonces allí no hay un problema. Pero ello no es así. Es probable que muchos de nuestros familiares y amigos sí utilicen las redes sociales y publican aspectos de su vida y de la vida de su entorno.

Principalmente LOS ADOLESCENTES, sí tiene una vida digital mucho más activa. Debemos conversar con ellos y acompañarlos para que tomen conciencia de los peligros a los que pueden estar expuestos y alertarlos. No debemos dejar de tener presente que para los adolescentes sobre todo, su vida digital es tan real e importante como su vida física, por ello no es aconsejable prohibirles el uso de las redes sociales y la tecnología sino que resulta más provechoso asegurar su acompañamiento.

Prestemos atención a las CONSOLAS DE VIDEOJUEGOS. Los NIÑOS pasan mucho tiempo conectados a internet y por ende al mundo entero. Cuando juegan en línea interactúan con otras personas, como sus amigos, pero quizás también con desconocidos. No sabemos quién es la persona que está detrás del perfil. Los juegos en línea poseen chats y además a través de ellos pueden recibir enlaces o link de acceso a chats privados o fuera de la aplicación. Sobre todos los más chiquitos, pueden quedar expuestos a conversaciones de adultos, en los que pueden escuchar cosas inapropiadas para su edad.

Por tal motivo:

• Revisemos los parámetros de seguridad de los perfiles en las consolas de juegos de los más chicos.
• Vale la pena aconsejar a los niños que no hablen con nadie que no conozcan personalmente, aunque diga que es un niño.

Recomendaciones sobre aplicaciones:

Por ello no está de más recordar la frase “nada es gratis en la vida”. Se dice que si la aplicación que descargo es gratuita “el producto sos vos”.

Prestemos atención a la letra chica de las aplicaciones. Que información solicitan para descargarla y utilizarla, quizás acceso a la cámara, al micrófono, al GPS, a mis contactos, a los datos de mi tarjeta de crédito. Seamos conscientes de la información que estamos entregando y en su caso, hagámoslo por decisión y no por desconocimiento.


Recomendaciones sobre ofertas:

Existe otro tipo de maniobras que también demandan atender al principio de que nada es gratis y nadie regala nada porque sí. Por ello conviene tener una actitud escéptica:

• Si me contactan para decirme que me gané un premio en un concurso del que no participé: hay que desconfiar.
• Si me contactan para decirme que resulte acreedor de un beneficio del Estado que no solicité: hay que desconfiar.
• Si me contactan para ofrecerme un producto con un valor mucho más bajo que el habitual: hay que desconfiar.

Cualquiera de estas acciones probablemente sean la puerta de entrada para un caso de phishing o algún tipo de estafa, de “cuento del tío digital”.

Algunas de estas maniobras están montadas por delincuentes muy bien organizados, y suelen valerse de lo que se llama técnicas de ingeniería social, mediante la cual estudian nuestros gustos y costumbres.

Muchas veces presionan con el factor tiempo “si no lo haces ya, lo perdés”, nos tientan, nos marean y nos engañan tanto, que no nos dejan pensar.

• Pensemos antes de actuar, antes de brindar datos personales y sobretodo datos comerciales (tarjetas de crédito, cuentas bancarias, claves de cajero, etc.).
• Si estas ofertas sospechosas te llegan por algún servicio de mensajería, nunca ingreses a los archivos adjuntos o enlaces.
• Si la oferta te resulta muy tentadora, vayan ustedes mismos al sitio oficial de la empresa o entidad y podrán verificar si es real en su caso.
• Si supones que ese correo es sospechoso, directamente elimínalo.
• Si te contactan telefónicamente y te piden datos de la tarjeta de crédito/débito, o que vaya hasta un cajero, corta la comunicación.
• Revisa tus extractos bancarios regularmente, esto te permitirá detectar cobros indebidos.

Recomendaciones sobre contraseñas:

• No usemos las mismas contraseñas para todas las plataformas.
• Cambiemos las contraseñas periódicamente (cada 3 - 6 meses
• Deben ser robustas (contener números, letras mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales)
• Evita que sean fáciles de deducir (123 o la fecha de tu cumpleaños), dado que es habitual que estos ciberdelincuentes ya cuentan con información personal de sus víctimas.





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